Desde la edad de siete años descubrió su gusto por la música, y por ello se trasladó a la ciudad de México para estudiar en la Escuela Superior de Música.
Comenzó a labrarse un camino en el mundo artístico, participando como cantautor en el Festival Valores Juveniles, en el que llegó a la final. Interpretando sus composiciones se presentó en diversos programas de televisión, como los de Paco Malgesto y Madaleno logrando el interés de otros cantantes por grabar sus temas.
Así conquista el primer éxito como compositor, en la voz de Vicente Fernández, quien lleva al acetato su canción Mis manos. Posteriormente su tema Como quien pierde una estrella, en la interpretación de Alejandro Fernández, se convirtió en la canción más exitosa de la década de los noventa, y que aún al día de hoy es un tema infaltable en todo tipo de expresiones festivas y musicales.